Resumen del estudio (inglés)
INTRODUCTION: Vitamin supplementation nearly is universal among patients with cancer, yet the scientific landscape is far more complex. Across decades of research, vitamins have demonstrated profound biological effects ranging from immune activation and ferroptosis modulation to paradoxical tumor promotion. OBJECTIVE: This scoping review maps the breadth of compelling and controversial evidence surrounding vitamins A, D, E, K, C, and the B-complex in cancer prevention, treatment response, and toxicity. METHODS: Guided by PRISMA-ScR domains, we synthesized mechanistic studies, epidemiologic cohorts, randomized trials, and therapeutic investigations addressing vitamins in the oncology context. Eligibility focused on sources examining cancer risk, progression, treatment interactions, or toxicity. RESULTS: Several vitamins exhibit striking anticancer mechanisms: vitamin K2 triggers autophagy-driven leukemia cell death; pharmacologic vitamin C selectively kills KRAS- and BRAF-mutated colorectal cancer cells; niacin reshapes the tumor immune microenvironment; and vitamin D enhances microbiome-dependent antitumor immunity. Yet the review also identifies potential harms, including beta-carotene increasing lung cancer risk in smokers, vitamin E raising prostate cancer risk, and antioxidant supplementation potentially weakening the oxidative mechanisms essential for chemotherapy and radiotherapy efficacy. Dose-response patterns frequently are U-shaped, with both deficiency and excess linked to greater risk. High-dose intravenous vitamin C, vitamin D repletion during immunotherapy, and vitamin-targeted nanoparticles emerge as promising but unproven therapeutic strategies. CONCLUSIONS: Across vitamins, benefits appear highly context-dependent. Routine supplementation is unsupported, while targeted correction of true deficiencies remains essential. This rapidly evolving field demands individualized decision-making and rigorously designed trials to define when vitamins act as allies, and when they become adversaries, in cancer care. Copyright © 2026 Halabi, et al. DOI: 10.17161/kjm.vol19.25377 PMCID: PMC13171018
Traducción al español (IA · NME)
INTRODUCCIÓN: La suplementación con vitaminas es casi universal entre los pacientes con cáncer, sin embargo, el panorama científico es mucho más complejo. A lo largo de décadas de investigación, las vitaminas han demostrado efectos biológicos profundos que van desde la activación inmunitaria y la modulación de la ferroptosis hasta la paradójica promoción tumoral. OBJETIVO: Esta revisión de alcance mapea la amplitud de la evidencia convincente y controvertida en torno a las vitaminas A, D, E, K, C y el complejo B en la prevención del cáncer, la respuesta al tratamiento y la toxicidad. MÉTODOS: Guiados por los dominios PRISMA-ScR, sintetizamos estudios mecanicistas, cohortes epidemiológicas, ensayos aleatorizados e investigaciones terapéuticas que abordan las vitaminas en el contexto oncológico. La elegibilidad se centró en fuentes que examinan el riesgo de cáncer, la progresión, las interacciones con el tratamiento o la toxicidad. RESULTADOS: Varias vitaminas exhiben mecanismos anticancerígenos notables: la vitamina K2 desencadena la muerte celular por autofagia en la leucemia; la vitamina C farmacológica mata selectivamente las células de cáncer colorrectal mutadas en KRAS y BRAF; la niacina remodela el microambiente inmune tumoral; y la vitamina D mejora la inmunidad antitumoral dependiente del microbioma. Sin embargo, la revisión también identifica posibles daños, incluyendo el aumento del riesgo de cáncer de pulmón en fumadores por el betacaroteno, el aumento del riesgo de cáncer de próstata por la vitamina E, y la suplementación con antioxidantes que potencialmente debilita los mecanismos oxidativos esenciales para la eficacia de la quimioterapia y la radioterapia. Los patrones de dosis-respuesta son frecuentemente en forma de U, con tanto la deficiencia como el exceso vinculados a un mayor riesgo. La vitamina C intravenosa a altas dosis, la reposición de vitamina D durante la inmunoterapia y las nanopartículas dirigidas a vitaminas emergen como estrategias terapéuticas prometedoras pero no probadas. CONCLUSIONES: En todas las vitaminas, los beneficios parecen altamente dependientes del contexto. La suplementación rutinaria no está respaldada, mientras que la corrección dirigida de verdaderas deficiencias sigue siendo esencial. Este campo en rápida evolución exige una toma de decisiones individualizada y ensayos rigurosamente diseñados para definir cuándo las vitaminas actúan como aliadas y cuándo se convierten en adversarias en el cuidado del cáncer. Copyright © 2026 Halabi, et al. DOI: 10.17161/kjm.vol19.25377 PMCID: PMC13171018
Traducción automática para apoyo de lectura. Para uso clínico recomendamos consultar el texto original publicado.
Detalles bibliográficos
- Autores: El Halabi L, AlBayeh A, Khoury A, Katrib M, Nasr J, Al-Obaidi A
- Publicado en: Kansas journal of medicine
- PMID: 42137389
- DOI: 10.17161/kjm.vol19.25377
